
Los registros históricos disponibles permiten identificar que la figura de los Reyes Magos estuvo asociada desde su origen a bienes de alto valor económico y a redes comerciales activas en el Cercano Oriente, según estudios de historia económica, arqueología y textos antiguos conservados por instituciones académicas y museos internacionales.
Las referencias se apoyan en fuentes históricas, análisis de metales preciosos y rutas comerciales documentadas entre los siglos I a.C. y I d.C.
Los relatos más antiguos mencionan la entrega de oro, incienso y mirra, productos considerados bienes de lujo en el mundo antiguo.
El oro funcionaba como reserva de valor y medio de intercambio en economías del Mediterráneo y Asia Occidental. Estudios numismáticos indican que una pequeña cantidad podía equivaler al ingreso anual de un trabajador especializado.
El incienso y la mirra eran resinas aromáticas utilizadas en rituales religiosos, medicina y embalsamamiento. Investigaciones arqueológicas estiman que su valor podía ser comparable o superior al del oro por unidad de peso, debido a su escasez y dificultad de transporte.
Estos bienes se desplazaban a través de rutas comerciales que conectaban la península arábiga, Persia y el norte de África con el Mediterráneo oriental.
Registros históricos conocidos como la Ruta del Incienso muestran que caravanas transportaban mercancías valuadas en millones de sestercios en términos del Imperio Romano, involucrando impuestos, peajes y protección militar.
Las ciudades situadas sobre estas rutas experimentaron un crecimiento económico sostenido, impulsado por el comercio de productos aromáticos y metales preciosos.

Estudios de historia económica comparada señalan que el valor conjunto de los bienes mencionados en los relatos antiguos podría representar hoy una suma equivalente a decenas de miles de dólares, dependiendo de la conversión utilizada y del contexto histórico analizado.
Estas estimaciones se basan en salarios promedio de la época, precios registrados en papiros comerciales y contratos conservados en archivos históricos.
El comercio de oro y resinas aromáticas estaba estrechamente ligado a sistemas de recaudación.
Imperios y reinos de la región aplicaban tributos sobre el tránsito de mercancías, lo que convirtió a estos bienes en una fuente relevante de ingresos públicos y de financiamiento estatal.
El control de estas rutas fue un factor clave en conflictos territoriales y en la consolidación de poder económico en la región.
Los datos utilizados surgen de estudios publicados por universidades europeas y de Medio Oriente, análisis del Museo Británico, investigaciones del Smithsonian Institution y trabajos de historia económica basados en textos grecorromanos, persas y semíticos.