el gobierno de Estados Unidos implementó una orden ejecutiva para la creación de una reserva estratégica de bitcoin y otra para distintos activos digitales.
Estos fondos serán capitalizados con criptomonedas decomisadas en procesos legales.
El presidente expresó su respaldo a los proyectos de ley en el Congreso que buscan establecer un marco normativo para las stablecoins y el mercado de criptomonedas.
En este contexto, el Departamento del Tesoro y otras agencias regulatorias trabajarán en la actualización de normativas aplicables a estos activos digitales.
Las nuevas reservas estarán conformadas exclusivamente por criptomonedas incautadas en procedimientos legales. Además, se anunció que no se destinarán recursos adicionales para la adquisición de nuevos activos digitales fuera de los obtenidos por confiscaciones.
El gobierno iniciará una auditoría sobre la cantidad de criptomonedas en su poder. Según datos preliminares, se estima que en la última década Estados Unidos ha incautado aproximadamente 400.000 bitcoin, de los cuales aún conserva cerca de la mitad.
Esta evaluación busca determinar con mayor precisión el estado actual de estos fondos digitales.
El Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio han sido autorizados a desarrollar estrategias para la compra de bitcoin con criterios presupuestarios neutrales, es decir, sin costos adicionales para los contribuyentes.
Estas medidas forman parte de un plan para administrar y regular la posesión de criptomonedas dentro del sistema financiero.
En paralelo, el Congreso evalúa la implementación de regulaciones para las stablecoins, activos digitales vinculados al dólar o a otros valores de referencia.
De acuerdo con especialistas, este tipo de regulación podría proporcionar un marco de mayor estabilidad y control sobre el sector de los criptoactivos.
El mercado de bitcoin registró una variación en su cotización tras el anuncio de la orden ejecutiva.
Reportes indican que la criptomoneda experimentó una caída del 3%, situándose en 87.172 dólares en la última actualización desde Nueva York. Esta fluctuación se da en un contexto de cambios regulatorios y expectativas sobre el impacto de estas nuevas medidas.