
La Administración Nacional de Electricidad informó sobre dificultades en el registro directo del consumo eléctrico en los hogares, lo que deriva en la aplicación de estimaciones en la facturación, según un reporte publicado por un medio local.
La situación se presenta en un contexto donde la cobertura de lectura presencial no alcanza a todos los usuarios del sistema.
Desde la institución se reconoció que existen casos en los que no se realiza la verificación directa de los medidores.
Ante esta ausencia, se utiliza un cálculo basado en promedios para emitir las boletas mensuales.
Actualmente, el sistema cuenta con 400 funcionarios encargados de la lectura manual para un total de 1.800.000 suministros en todo el país.

Cuando no se registra el consumo real en un periodo determinado, el monto facturado se calcula de forma estimada.
Posteriormente, al retomarse la lectura efectiva, la diferencia acumulada se incorpora en la siguiente factura.
Este mecanismo puede generar variaciones en los importes reflejados en meses consecutivos.
Una parte de los usuarios dispone de medidores inteligentes que permiten la lectura a distancia.
Sin embargo, de los 1.800.000 clientes, solo 60.000 cuentan con este tipo de tecnología.
El resto del sistema continúa dependiendo del control presencial para determinar el consumo eléctrico.
Desde la entidad indicaron que existe un proceso de adquisición de equipos para ampliar la medición remota.