
El Tribunal Superior de Justicia Electoral anunció que reforzará los controles sobre el financiamiento político ante el movimiento de dinero que suele registrarse durante las internas partidarias. La medida apunta a fiscalizar aportes, gastos y eventuales irregularidades vinculadas a campañas electorales.
La fiscalización estará enfocada en el origen y uso de los recursos utilizados por las agrupaciones políticas y sus candidaturas.
Entre los puntos bajo observación se encuentran las declaraciones de ingresos, los comprobantes de gastos y la documentación presentada ante la Justicia Electoral.
El organismo electoral busca detectar inconsistencias en la rendición de cuentas, especialmente en campañas donde se movilizan recursos para actividades partidarias, logística, publicidad y estructura electoral.
Entre las faltas más frecuentes observadas por la Justicia Electoral se mencionan la omisión de declaraciones, gastos sin respaldo, facturas inconsistentes, ingresos no declarados y falta de documentación bancaria.
También se hace seguimiento a denuncias relacionadas con compra de votos, retención de cédulas y utilización de recursos que pueden influir en una jornada electoral interna.

El control del financiamiento político forma parte de las tareas de supervisión del proceso electoral. La Justicia Electoral indicó que las internas requieren una vigilancia especial por el volumen de recursos que se mueve antes y durante la votación.
La revisión incluye tanto la etapa previa como la rendición posterior, con el objetivo de verificar que los recursos utilizados estén debidamente registrados y respaldados.
Las organizaciones políticas deben presentar informes sobre sus ingresos y egresos conforme a las normas de financiamiento político. La documentación debe permitir identificar aportantes, gastos realizados y operaciones vinculadas a la campaña.