
Apple analiza la posibilidad de producir los procesadores de sus equipos en Estados Unidos y mantiene conversaciones con Intel y Samsung como posibles socios para esta estrategia, según Bloomberg.
La compañía tecnológica está considerando a Intel y Samsung para encargarse de la fabricación de chips, en un movimiento que apunta a diversificar su cadena de suministro.
Ambas empresas cuentan con capacidad de producción en territorio estadounidense, lo que se alinea con el objetivo de Apple.
El análisis se da en un contexto donde Apple evalúa reducir su dependencia de proveedores en Asia, especialmente en la producción de semiconductores.
La posibilidad de trasladar parte de la fabricación a Estados Unidos responde a factores geopolíticos y de seguridad en la cadena de suministro.

El movimiento forma parte de una tendencia más amplia dentro de la industria tecnológica, donde empresas buscan acercar la producción a mercados clave.
Este enfoque apunta a reducir riesgos asociados a interrupciones en la logística global.
La empresa continúa analizando las condiciones para avanzar con esta estrategia, incluyendo costos, capacidad productiva y acuerdos con potenciales fabricantes.