
El Comité de Política Monetaria del Banco Central del Paraguay resolvió por unanimidad mantener la tasa de política monetaria en 5,50% anual. La decisión fue tomada en un escenario de mayor actividad económica interna, inflación por debajo de la meta y nuevas presiones externas vinculadas con el precio del petróleo y las tasas internacionales.
La autoridad monetaria señaló que la posición actual continúa siendo neutral y que seguirá observando los posibles efectos del escenario internacional sobre la evolución de los precios en Paraguay.
El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay aumentó 1,9% interanual en mayo, mientras que la variación fue de 0,6% al excluir agricultura y binacionales.
Los sectores que más incidieron fueron servicios, electricidad y agua, y agricultura. En el acumulado de los primeros cinco meses, el indicador alcanzó una expansión de 5,6%.
Por su parte, el Estimador Cifras de Negocios registró un crecimiento interanual de 0,5%, impulsado por mayores ventas de vehículos, prendas de vestir, combustibles y equipos para el hogar. La variación acumulada llegó a 4,5%.
El Banco Central revisó al alza su estimación de crecimiento del producto interno bruto para 2026, que pasó de 4,2% a 4,5%.
El nuevo cálculo contempla un mayor movimiento en agricultura, industria manufacturera, electricidad y agua, y servicios. También se espera un aumento más marcado del consumo privado, las exportaciones y las importaciones.
El Índice de Precios al Consumidor registró una variación mensual de -0,3% en junio, explicada principalmente por menores precios en alimentos, frutas, verduras y algunos productos cárnicos.
En términos interanuales, la inflación general se ubicó en 2,1%, mientras que la medición que excluye alimentos y energía permaneció en 1,1%.

Las expectativas para los próximos doce meses y para el horizonte de política monetaria continúan en 3,5%.
La estimación de inflación para 2026 fue reducida de 3,5% a 3,3%, debido principalmente al menor avance de los precios de bienes no energéticos y productos no alimenticios.
La proyección de la inflación sin alimentos y energía también fue ajustada, pasando de 3,1% a 2,8%.
El precio internacional del petróleo Brent se ubicó cerca de USD 100 por barril tras el aumento de las tensiones en Medio Oriente.
También subieron los precios de la soja, el maíz y el trigo, mientras los mercados internacionales continúan anticipando tasas de interés más elevadas en Estados Unidos.