
El Grupo Banco Mundial aprobó un nuevo Marco de Alianza con Paraguay que orientará su trabajo en el país durante el periodo 2027-2034. El programa prevé movilizar alrededor de USD 2.000 millones mediante financiamiento público, inversiones privadas, garantías y asistencia técnica para proyectos vinculados con infraestructura, empleo y actividad productiva.
La estrategia fue elaborada junto con el Gobierno paraguayo y busca acompañar el paso hacia una economía con mayor participación empresarial, capacidad para enfrentar eventos climáticos y más oportunidades laborales.
Uno de los ejes será mejorar la conectividad, la logística y el acceso a la energía, además de reforzar la preparación ante sequías, inundaciones y otros eventos que pueden afectar la producción y el funcionamiento de las ciudades.
El marco también contempla inversiones y apoyo técnico para los servicios de salud y educación, con el objetivo de acercar la formación de trabajadores a las necesidades del mercado laboral. La institución mantiene actualmente en Paraguay proyectos por USD 545,3 millones en estas áreas, además de agricultura, transporte y desarrollo urbano.
La segunda línea de trabajo buscará ampliar el financiamiento disponible para micro, pequeñas y medianas empresas, incluyendo negocios dirigidos por mujeres.
El programa plantea impulsar cambios que reduzcan las trabas para invertir, formalizar actividades y conseguir capital.
También se prevé canalizar recursos hacia sectores con posibilidades de crecimiento, entre ellos la agroindustria, la producción forestal, las energías renovables y la manufactura. La participación del sector privado será respaldada mediante créditos, asesoramiento y garantías para determinados proyectos.

El monto anunciado representa una estimación de los recursos que podrían movilizarse durante la aplicación inicial de la alianza. No se trata de una única transferencia ni de un desembolso inmediato, ya que cada operación deberá ser preparada, evaluada y aprobada de manera independiente.
Dentro de la estructura participarán el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones. Las herramientas abarcarán financiamiento para el Estado, inversiones empresariales y garantías destinadas a atraer capital extranjero.
El avance del programa será evaluado durante el periodo 2027-2034, con posibilidad de ajustar proyectos y prioridades de acuerdo con las condiciones económicas y las necesidades del país.
La hoja de ruta también contempla asistencia en gestión fiscal, deuda pública, competencia, reducción de la pobreza, movilidad urbana, energía renovable y fortalecimiento institucional. Estas áreas formarán parte del acompañamiento técnico que se desarrollará junto con las operaciones financieras.