
Según una carta anual a inversores difundida por BlackRock, el avance de la inteligencia artificial puede generar una expansión económica importante, pero también profundizar la desigualdad si sus beneficios quedan concentrados en empresas, mercados e inversores con mayor capacidad de acceso.
El planteamiento aparece en un contexto en el que la tecnología empieza a transformar el empleo, la inversión y el reparto de valor a escala global.
Desde la firma se indicó que el nuevo ciclo tecnológico podría volver a dejar la mayor parte de las ganancias en manos de quienes ya poseen activos financieros.
Dentro del análisis presentado, se sostiene que uno de los principales desafíos será lograr que más personas puedan participar del crecimiento vinculado a la inteligencia artificial.
La advertencia parte de la idea de que, si la capitalización del mercado sigue creciendo pero la propiedad permanece concentrada, la distancia económica también podría ampliarse.
La compañía administra más de USD 14 billones en fondos de clientes, por lo que su visión se produce desde uno de los mayores actores del sistema financiero internacional.
El documento también menciona que la inteligencia artificial tendrá impacto sobre el mercado laboral, al crear nuevas funciones y desplazar otras actividades. Al mismo tiempo, se proyecta que esta transformación generará valor económico de gran escala en distintos sectores.

En esa línea, se remarca que el desafío no se limita al crecimiento de la productividad, sino también a la forma en que se distribuyen los beneficios que surjan de esa expansión.
Entre las alternativas planteadas aparece la necesidad de repensar mecanismos que permitan a una mayor parte de la población acceder al mercado de capitales a largo plazo. Dentro de ese debate, se menciona incluso la discusión sobre el sistema de Seguridad Social en Estados Unidos y la posibilidad de diversificar cómo se invierten esos recursos.
La postura presentada aclara que no se propone privatizar ese sistema, sino abrir una discusión sobre instrumentos que amplíen la participación en la creación de riqueza.
Mientras plantea este debate, la propia firma viene ampliando su exposición a áreas vinculadas al desarrollo tecnológico. En los últimos tiempos avanzó en operaciones relacionadas con infraestructura, datos, centros de datos y energía, sectores estrechamente ligados al crecimiento de la inteligencia artificial.