
De acuerdo con datos expuestos por la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), el sector viene registrando una reducción significativa en su fuerza laboral, con alrededor de 50.000 obreros que dejaron la actividad en el marco de compromisos pendientes por parte del Estado.
La situación se vincula con un desajuste entre el ritmo de ejecución de obras y los desembolsos realizados, lo que incide en la continuidad de los proyectos.
El rubro de la construcción involucra a unas 250.000 personas, de las cuales cerca de 100.000 dependen directamente de obras públicas.
Al considerar el entorno familiar y las actividades relacionadas, el número de personas vinculadas al sector se amplía de forma considerable, incluyendo proveedores y servicios asociados.
Diversos proyectos presentan niveles de avance reducidos, en algunos casos con paralizaciones parciales debido a limitaciones financieras.
Las empresas enfrentan dificultades para sostener costos operativos, incluyendo el pago de salarios, lo que repercute en la continuidad de los trabajos.

El acceso al crédito se ha visto condicionado por cambios en la evaluación de riesgo del rubro, lo que derivó en financiamiento con tasas más elevadas.
Este escenario incide en la capacidad de las firmas para mantener el desarrollo de obras y cumplir con sus obligaciones.
Dentro del sector se menciona la posibilidad de acciones impulsadas por trabajadores ante la situación actual.
Desde el gremio se indicó que no se promueven medidas de este tipo, aunque podrían darse en caso de decisiones individuales o colectivas.
El comportamiento del sector en las próximas semanas dependerá de la evolución de los compromisos pendientes y del flujo de recursos hacia las obras públicas.