
Según lo publicado por Cetrapam a través de su cuenta en X, el incremento del precio del combustible llevó al sector a plantear que la prestación del servicio en el área metropolitana atraviesa una situación de fuerte presión en sus costos y requiere una respuesta oficial.
El gremio indicó que el aumento ya supera los G. 1.000 por litro, en un esquema en el que el sector utiliza cerca de 2.000.000 de litros por mes, una referencia que ubica el impacto económico sobre la operación cotidiana del transporte público.
Desde la organización empresarial señalaron que el encarecimiento del combustible está afectando de forma directa la estructura de costos del servicio.
En ese marco, reclamaron una reacción por parte del Gobierno ante el escenario actual y sostuvieron que ya no existe margen para seguir absorbiendo el aumento sin una definición institucional.
La publicación del gremio remarca que la variación acumulada en el precio del carburante tiene un peso relevante dentro de los gastos mensuales del sistema.
Al tratarse de uno de los insumos centrales para el funcionamiento de las unidades, el ajuste en ese componente repercute sobre la prestación diaria del servicio en el área metropolitana.

En su pronunciamiento, Cetrapam también apuntó al silencio del Viceministerio de Transporte, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
El sector sostuvo que, frente a este contexto, la falta de una respuesta oficial agrava la incertidumbre en torno a la continuidad operativa bajo las condiciones actuales.
La entidad empresarial resumió que, con los niveles actuales del combustible, el servicio se encuentra en una situación que considera difícil de sostener.