
Durante una conferencia realizada el 27 de marzo de 2026 en Miami, en el marco de un evento internacional de inversiones, el presidente de Estados Unidos mencionó que “Cuba es el siguiente”, en referencia a la situación geopolítica de la región.
La expresión se dio mientras el mandatario repasaba acciones vinculadas a otros países y generó repercusión en el ámbito internacional.
En paralelo, desde la diplomacia estadounidense se reiteró la necesidad de cambios en la conducción política y económica de Cuba.
Las declaraciones se dieron tras encuentros multilaterales donde se abordaron temas regionales, incluyendo la situación interna de la isla.
El escenario actual en Cuba incluye dificultades en el acceso a combustibles y problemas en la generación de energía eléctrica.
Entre los factores mencionados se encuentran limitaciones en el suministro de petróleo y el estado de la infraestructura energética.

Dentro de las decisiones adoptadas por Estados Unidos, se establecieron restricciones al envío de petróleo desde terceros países hacia Cuba.
Estas medidas se enmarcan en una política de presión económica que impacta en el acceso a recursos energéticos.
En el análisis de la situación local, se mencionan dificultades en el mantenimiento de centrales termoeléctricas, muchas de ellas con varias décadas de funcionamiento.