
El Ministerio de Defensa de Catar comunicó que su fuerza aérea abatió dos aviones Su 24 iraníes, en lo que representa el primer reporte de destrucción de aeronaves tripuladas de Irán desde el inicio de los combates recientes.
La acción se da en un contexto de intercambio de ataques que incluye el uso de drones y misiles balísticos en distintos puntos de la región.
De acuerdo con el Gobierno catarí, además de las aeronaves derribadas, se logró interceptar siete misiles balísticos y cinco drones.
Las autoridades no detallaron el tipo de armamento que portaban los aviones ni informaron sobre la situación de las tripulaciones.
Datos del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos indican que, antes del conflicto, la fuerza aérea iraní contaba con 29 aviones operativos de este modelo.

Durante los ataques, drones alcanzaron instalaciones vinculadas a la producción de gas natural licuado en Ras Laffan, lo que llevó a la interrupción temporal de operaciones en el complejo afectado.
Tras los incidentes, los precios del gas registraron variaciones en Europa.
En paralelo, se reportó que tres aeronaves estadounidenses se estrellaron tras ser alcanzadas por error por defensas aéreas kuwaitíes, aunque los tripulantes lograron eyectarse.