
La llegada de la inteligencia artificial modificó el ritmo con el que América Latina incorpora nuevas herramientas, de acuerdo con Red Hat.
La compañía sostiene que la región ya no necesita esperar entre cinco y diez años para utilizar tecnologías que primero aparecían en Estados Unidos y luego llegaban a Europa.
El avance permite que empresas latinoamericanas adopten soluciones de inteligencia artificial, automatización, nube y sistemas empresariales al mismo tiempo que compañías ubicadas en los principales mercados tecnológicos.
Brasil ocupa un lugar central en este proceso por el tamaño de su economía y la madurez alcanzada por su sector financiero.
Empresas del país ya emplean la cartera completa de Red Hat, desde Linux hasta herramientas destinadas a desarrollar y ejecutar modelos de inteligencia artificial.
La tecnología de la compañía participa en servicios de uso cotidiano y operaciones consideradas críticas, como Pix, el sistema electoral brasileño y los departamentos de tránsito. También forma parte de procesos tecnológicos desarrollados dentro de grandes bancos.

La expansión ya no se concentra únicamente en grandes corporaciones. Pequeñas y medianas empresas de Brasil y de países hispanohablantes están incorporando soluciones de código abierto para acceder a tecnologías que mediante sistemas propietarios podrían tener costos difíciles de asumir.
Red Hat identifica una aceleración en mercados como Brasil, México y Argentina, impulsada por compañías que buscan utilizar inteligencia artificial para competir, automatizar tareas y modernizar sus operaciones.
El modelo abierto permite instalar y ejecutar herramientas en servidores propios o en diferentes servicios de nube, sin quedar limitado a un solo proveedor tecnológico.
América Latina fue el mercado donde Red Hat registró su mayor expansión durante siete años consecutivos.
La empresa indicó que el crecimiento de sus ingresos regionales superó en más del doble el desempeño general de la compañía durante los últimos años, aunque no divulgó los porcentajes específicos.
Algunos países alcanzaron aumentos de tres dígitos y la compañía incrementó sus inversiones regionales a un ritmo anual de dos dígitos. Ese proceso también estuvo acompañado por una mayor cantidad de trabajadores propios y personal vinculado con empresas asociadas.
La filial brasileña obtuvo durante el primer trimestre de 2026 el mejor resultado de su historia, mientras creció la demanda de herramientas para nube, automatización e inteligencia artificial.
La compañía plantea que las empresas deben mantener el control sobre los modelos de inteligencia artificial y evitar una dependencia completa de plataformas cerradas. Su estrategia se concentra en soluciones que permiten entrenar, probar y poner en funcionamiento modelos mediante infraestructuras propias o servicios de nube.