
El Instituto de Previsión Social (IPS) desembolsó alrededor de G. 9.000 millones por un sistema contra incendios que no funcionó durante un incidente registrado en sus instalaciones.
El sistema, que debía detectar y responder ante incendios, no operó correctamente en el momento en que se lo necesitaba, lo que generó cuestionamientos sobre su funcionamiento.
La situación puso en duda la efectividad del equipamiento adquirido y su implementación dentro de la institución.
El caso fue expuesto durante una sesión del Consejo del IPS, donde se señalaron irregularidades en torno a la compra y funcionamiento del sistema.
Los cuestionamientos apuntan tanto al proceso de adquisición como a la operatividad del equipamiento instalado.

El desembolso de G. 9.000 millones por un sistema que no cumplió su función en una situación real generó críticas en torno al uso de recursos dentro de la previsional.
El caso se suma a otros cuestionamientos sobre la gestión y contrataciones dentro del IPS.
La situación vuelve a poner en foco el manejo de recursos en la institución, en un contexto donde se analizan distintos procesos internos.