
La OTAN analiza la posibilidad de ayudar a los barcos a cruzar el estrecho de Ormuz si la vía marítima no se reabre a comienzos de julio.
La propuesta cuenta con apoyo de varios miembros de la alianza, aunque todavía no tendría el respaldo unánime necesario para avanzar formalmente.
Los líderes de los países de la OTAN tienen previsto reunirse en Ankara los días 7 y 8 de julio, en medio de discusiones sobre el posible papel de la alianza en la ruta marítima.
Hasta ahora, algunos aliados se muestran dispuestos a intervenir para ayudar a reabrir el paso, mientras otros mantienen cautela por el riesgo de quedar involucrados en el conflicto.

El cierre del estrecho de Ormuz elevó la preocupación por sus efectos sobre los precios de la energía y las previsiones de crecimiento.
Por esta vía pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, por lo que su bloqueo afecta a economías dependientes del comercio energético.
La OTAN todavía no definió cómo podría garantizar el paso seguro de buques comerciales.
También existe una coalición liderada por Francia y Reino Unido que trabaja en un plan para asegurar la navegación cuando disminuyan los combates, mientras algunos países ya posicionaron activos en la zona como preparación.