
La faena bovina registró una caída interanual de 66.008 cabezas en abril, lo que representa una disminución del 38% en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Durante abril se procesaron 105.315 animales, frente a 171.323 cabezas en el mismo periodo de 2025, reflejando una reducción significativa en la actividad industrial.
Además, el nivel de faena también mostró una baja frente a meses anteriores como marzo (159.963 cabezas) y febrero (159.572 animales), evidenciando una desaceleración sostenida en el procesamiento.
El principal factor detrás de la caída fue el impacto de las condiciones climáticas en el Chaco, que dificultaron el traslado de animales hacia las plantas frigoríficas.
Esta situación redujo la disponibilidad de ganado para faena, afectando directamente el volumen de procesamiento.

El informe también muestra disminuciones en todas las categorías de animales. En abril se faenaron 12.361 novillos (-43%), 51.158 toros (-31%), 20.970 vacas (-45%) y 20.556 vaquillas (-42%) en comparación interanual.
Estos datos reflejan una contracción generalizada en la actividad ganadera.
La menor faena incidió en el ritmo de las exportaciones, afectando el desempeño del sector en los mercados internacionales.
En el acumulado del año, las exportaciones alcanzaron US$ 578 millones por 87,8 millones de kilos, lo que representa una caída del 24,8% en volumen y del 12% en ingresos frente al mismo periodo del año anterior.