
Un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI), elaborado por Philip Barrett y Gonzalo Huertas, sostiene que América Latina cuenta con mejores condiciones para amortiguar el impacto inflacionario de una suba del petróleo.
El análisis señala que, en la mayoría de los países de la región, los shocks de oferta posteriores a la pandemia no elevaron de manera sostenida las expectativas de inflación de largo plazo.
Ese anclaje ayuda a limitar el traslado de los aumentos en energía y otras materias primas hacia los precios al consumidor.
El FMI indica que las principales economías latinoamericanas se benefician de marcos monetarios fortalecidos durante las últimas décadas.

Entre esos cambios menciona la adopción de metas de inflación, el fortalecimiento de la independencia de los bancos centrales y el fin del predominio fiscal.
Según el análisis, una mayor estabilidad en las expectativas permite que los países tengan más margen para reducir tasas de interés, incluso en un contexto de suba del petróleo.
El documento aclara que ese margen depende de mantener la credibilidad de la política monetaria y evitar decisiones que puedan desanclar las expectativas.
Barrett y Huertas señalaron que los avances logrados pueden perderse si se aplican políticas demasiado expansivas o si se producen cambios bruscos en los marcos económicos.