
El Gobierno de Estados Unidos autorizó la salida de funcionarios considerados no esenciales y de sus familiares desde Israel, en un contexto de creciente tensión con Irán.
La medida alcanza también a zonas como la Ciudad Vieja de Jerusalén y sectores de Cisjordania. Además, se recomendó evaluar la posibilidad de abandonar el país mientras existan vuelos comerciales disponibles.
La disposición contempla a trabajadores diplomáticos y sus núcleos familiares, quienes podrán retirarse de manera voluntaria.
La representación estadounidense instó a su personal a considerar la salida preventiva ante la situación regional.
En paralelo, se adoptó una decisión similar en Beirut, capital del Líbano, donde también se autorizó la partida de empleados no esenciales de la misión diplomática.
El anuncio coincidió con la llegada del USS Gerald R. Ford, identificado como el portaaviones más grande del mundo, a la costa israelí. La nave forma parte del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.

De acuerdo con la información publicada, Washington mantiene en la zona dos portaaviones, varios destructores y decenas de aeronaves de combate, en lo que se describe como el mayor movimiento de fuerzas desde la invasión de Irak.
La decisión se produce luego de la tercera ronda de conversaciones mantenidas este año entre Estados Unidos e Irán sobre el alcance y desarrollo del programa nuclear iraní.
El encuentro tuvo lugar en Ginebra y concluyó con declaraciones de tono positivo por parte de los mediadores, además de la confirmación de una nueva reunión prevista para la próxima semana.