
El Viceministerio de Transporte, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), evalúa destinar USD 7,6 millones al sistema de transporte público para cubrir obligaciones pendientes y evitar interrupciones en el servicio, según datos difundidos en informes oficiales del sector.
La medida surge en un contexto de aumento en el costo de los combustibles, que impacta directamente en la operativa de las empresas del rubro.
Las autoridades señalaron que las tarifas vigentes de G. 2.300 y G. 3.400 no serán modificadas, mientras el Estado absorbería la diferencia generada por el encarecimiento del diésel mediante transferencias al sector.
El esquema contempla ajustes vinculados a la tarifa técnica, utilizada para determinar el costo real del servicio y los montos de subsidio correspondientes.
Del total considerado, USD 3,1 millones corresponden a compensaciones asociadas a tarifas técnicas anteriores no cubiertas, mientras que USD 4,5 millones se destinarían a subsidios del periodo más reciente.

Estos pagos buscan regularizar obligaciones acumuladas y sostener la operación de las unidades en circulación.
El sector empresarial advirtió sobre la posibilidad de una paralización ante la falta de combustible, lo que llevó a las autoridades a acelerar el análisis de medidas financieras.
Entre los planteamientos del rubro se incluyen ajustes en el sistema de cálculo tarifario y la regularización de desembolsos pendientes.
El esquema de subsidios se rige por parámetros establecidos en normativas vigentes, que permiten actualizar la tarifa en función de variaciones en los costos operativos.