
La Presidencia de la República informó que el Gobierno revisó los resultados económicos y fiscales del primer semestre, con foco en la recaudación tributaria, la formalización y la regularización de deudas públicas.
El encuentro reunió al presidente de la República con autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas y de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, en un escenario marcado por el seguimiento de los ingresos del Estado y los compromisos pendientes con proveedores.
Durante el primer semestre, los ingresos tributarios tuvieron un comportamiento desigual.
El sector aduanero atravesó una situación más complicada por la depreciación del dólar, que impactó principalmente en las recaudaciones vinculadas al comercio exterior.
En cambio, los impuestos internos mantuvieron un resultado positivo y cerraron el periodo con un aumento acumulado del 11,1% frente al 2025.
La DNIT señaló que continuará con los trabajos de formalización y controles tanto en Aduanas como en impuestos internos. La estrategia incluye verificaciones a locales comerciales y gastronómicos en diferentes puntos del país.

Solo en junio se realizaron 740 procedimientos de control, entre ellos compras simuladas. La institución adelantó que estos operativos seguirán intensificándose durante el segundo semestre.
Otro tema analizado fue la situación de las deudas con farmacéuticas y constructoras, compromisos que generaron presión para la administración pública y que aparecen como uno de los principales riesgos para cumplir la meta fiscal de este año.
La Presidencia de la República indicó que el Gobierno ratificó el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado y que el objetivo es avanzar en la regularización durante el segundo semestre.
Las obligaciones pendientes estarían por encima de los USD 1.000 millones. Ese volumen de deuda fue señalado como uno de los factores que complican el plan de convergencia fiscal de 2026, de acuerdo con lo revelado por el Fondo Monetario Internacional.