
Datos del Banco Central del Paraguay muestra que el índice de confianza del consumidor continúa en una zona considerada moderada durante los primeros meses de 2026.
El indicador se construye a partir de encuestas que miden la percepción de los hogares sobre su situación económica actual y sus expectativas futuras.
El informe señala que los consumidores mantienen una percepción cautelosa respecto a sus condiciones económicas, tanto en el presente como en el corto plazo.
Esta evaluación influye en las decisiones vinculadas al consumo y al gasto de los hogares.

El índice se compone de dos factores principales: la evaluación de la situación actual y las expectativas futuras.
Ambos elementos se ubican en niveles que reflejan una posición intermedia, sin señales marcadas de optimismo o pesimismo.
El comportamiento del indicador tiene incidencia en la dinámica del consumo interno, ya que condiciona la disposición de los hogares a realizar compras o asumir compromisos financieros.