
La agencia calificadora Moody’s informó en un reporte reciente que mantiene una perspectiva estable para el sistema bancario de Paraguay, en un contexto marcado por crecimiento económico sostenido y niveles de inflación dentro de los objetivos establecidos por la política monetaria.
El análisis sostiene que la actividad económica y la estabilidad de precios continúan respaldando la capacidad de pago de los prestatarios, mientras el crédito mantiene una expansión relevante dentro del sistema financiero.
El informe señala que el Producto Interno Bruto de Paraguay superó el 4% en 2025, completando tres años consecutivos de expansión por encima de ese nivel.
Para 2026 se proyecta nuevamente un crecimiento superior al promedio regional, impulsado por sectores como la agricultura, la energía, la industria manufacturera, los servicios y proyectos de infraestructura pública.
La inflación se mantiene cercana a la meta del 3,5% fijada por el Banco Central del Paraguay, lo que contribuye a la previsibilidad en el entorno financiero.
El documento también menciona que el crédito continuará expandiéndose a tasas de doble dígito, acompañado por una mayor inclusión financiera de los hogares.
Dentro de ese proceso, el crédito al consumo registró un aumento cercano al 22% durante 2025.
A pesar de esa aceleración hacia segmentos considerados más riesgosos, el reporte indica que la calidad de la cartera se mantiene contenida, con una reducción de préstamos renegociados o en moratoria que alcanzaron 3,5% al cierre de 2025.

El estudio señala que el sector bancario enfrenta presiones vinculadas a mayores costos de financiamiento, competencia intensa y cambios regulatorios relacionados con las comisiones de tarjetas de crédito.
Aun así, se proyecta que la rentabilidad del sistema se mantendrá estable, con un ratio de ingresos netos sobre activos tangibles superior al 2% previsto para 2026.
En cuanto al fondeo, el crecimiento de los depósitos y el acceso a financiamiento externo continúan respaldando la liquidez, que se ubica alrededor de 20% de los activos totales del sistema.
El informe también menciona que las inversiones en tecnología y la competencia entre entidades podrían ampliar diferencias entre bancos grandes y medianos.