
El liderazgo iraní ratificó que no abandonará su programa nuclear ni el control del estrecho de Ormuz, en medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos.
La declaración marca una posición firme en un contexto de negociaciones estancadas y presión internacional.
El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, afirmó que el país mantendrá sus capacidades tecnológicas vinculadas al desarrollo nuclear.
Según lo expresado, Irán “no renunciará a sus tecnologías avanzadas”, en referencia directa a su programa nuclear y de misiles.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más relevantes para el transporte global de petróleo. En ese marco, Irán sostuvo su intención de mantener control sobre la zona.
De acuerdo con la declaración, Teherán garantizará la seguridad del Golfo Pérsico y mantendrá su influencia sobre el estrecho, considerado estratégico para el comercio energético mundial.
La postura se da en un escenario de conflicto prolongado entre ambos países, con impactos en los mercados internacionales y en el precio del petróleo.