
Según lo informado tras la reunión mantenida por los cancilleres de Paraguay y Brasil, los presidentes Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva se encontrarán este domingo 22 de marzo en Campo Grande, en el estado brasileño de Mato Grosso, en una cita que apunta a mover las conversaciones sobre el Anexo C del Tratado de Itaipú.
El encuentro fue fijado para las 15:00 y aparece en un momento delicado para la relación bilateral, con diferencias políticas, señales cruzadas en política exterior y una negociación energética que sigue sin una definición cerrada.
La reunión presidencial se produce después de una jornada de cuatro horas de conversaciones entre los cancilleres Rubén Ramírez Lezcano y Mauro Vieira en Asunción.
En ese espacio, uno de los puntos principales fue la continuidad de las negociaciones sobre el Anexo C, que regula aspectos financieros y de comercialización de la energía de Itaipú.
Desde la parte paraguaya se señaló que se está trabajando sobre la arquitectura general del acuerdo y sobre una visión integral de la binacional para los próximos 50 años.
Dentro del proceso de revisión, uno de los puntos más sensibles sigue siendo la definición de la tarifa que deberá aplicarse desde 2027.
Paraguay llega a esta etapa con la deuda de construcción totalmente amortizada desde febrero de 2023, pero también con un retraso de más de dos años y medio respecto al plazo inicialmente previsto para revisar el Anexo C del tratado.
A nivel interno, también persisten cuestionamientos sobre el enfoque que se viene dando a la negociación, especialmente en torno al uso de fondos socioambientales y a la discusión sobre la libre disponibilidad de la energía.
La cita en Campo Grande no solo se da en medio del debate energético, sino también en un escenario marcado por diferencias políticas entre ambos gobiernos.
En las últimas semanas, Paraguay reforzó su acercamiento a Estados Unidos, incluyendo la firma del acuerdo militar SOFA, una señal que generó incomodidad en Brasil.

A eso se suman posiciones distintas sobre el contexto internacional y el alineamiento regional, factores que también fueron enfriando el vínculo entre Asunción y Brasilia.
La relación entre Peña y Lula ya había mostrado señales de desgaste en los últimos meses.
En diciembre de 2025, Peña cuestionó la falta de coordinación entre las cancillerías durante la inauguración del Puente de la Integración, mientras que en enero de 2026 quedó expuesto otro episodio de distancia política con la ausencia de Lula en la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción.
Ese contexto le agrega peso político a la reunión prevista para este domingo.
El encuentro en Campo Grande será una prueba para medir si los avances técnicos alcanzados hasta ahora tienen respaldo suficiente a nivel presidencial.