
El Gobierno de Japón eliminó las medidas especiales aplicadas a la chía procedente de Paraguay, después de un año de vigilancia reforzada y controles sanitarios sobre los cargamentos. La modificación fue comunicada por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón a la representación paraguaya y devuelve al producto al esquema ordinario utilizado para alimentos importados.
Las exigencias adicionales estaban vigentes desde el 15 de julio de 2025, luego de que se detectaran residuos de atrazina en un cargamento de chía paraguaya. A partir de ese episodio, Japón elevó el nivel de fiscalización aplicado a los productos provenientes del país.
Con la decisión adoptada, los envíos retornan al denominado Nivel 1, correspondiente al procedimiento habitual de control japonés.
Esto implica que los cargamentos volverán a someterse a muestreos aleatorios sobre una porción reducida de las partidas, dejando atrás las condiciones adicionales aplicadas durante el último año.
El cambio significa que los exportadores paraguayos ya no tendrán que cumplir con el esquema especial que estuvo vigente durante el periodo de vigilancia reforzada, aunque seguirán sujetos a los estándares sanitarios exigidos para ingresar al mercado japonés.

Durante el periodo de controles reforzados, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) aplicó medidas sobre toda la cadena destinada a Japón. Una de las principales exigencias fue el análisis obligatorio de residuos de plaguicidas sobre el 100% de los lotes de chía enviados a ese destino.
También se reforzó la trazabilidad de las zonas productivas y el seguimiento sobre el uso de productos fitosanitarios. A estas acciones se sumaron capacitaciones destinadas a actores públicos y privados vinculados con la producción y exportación.
La eliminación de las medidas extraordinarias no significa que desaparezcan los controles. Los productos paraguayos continuarán dentro del sistema de fiscalización de alimentos importados de Japón, pero bajo las condiciones habituales aplicadas por ese mercado.
De esta manera, la chía paraguaya recupera las condiciones normales de ingreso al mercado japonés después de un año en el que productores y exportadores tuvieron que cumplir controles adicionales para cada lote destinado a ese país.