
El Equipo Económico Nacional fijó para este viernes 31 de julio de 2026 la entrega de un informe técnico de la Administración Nacional de Electricidad sobre la energía que Paraguay mantiene disponible. El pedido fue promovido por el Ministerio de Industria y Comercio para conocer la capacidad de abastecimiento ante la llegada de emprendimientos que requieren un consumo eléctrico elevado.
El documento deberá detallar el margen energético del país y servirá como base para analizar propuestas relacionadas con centros de datos, inteligencia artificial, producción de hidrógeno verde y otras industrias electrointensivas.
La ANDE tiene en estudio un conjunto de proyectos industriales cuya demanda total alcanza los 5.000 megavatios. Esa cifra concentra la atención de las autoridades debido al volumen de electricidad necesario para poner en marcha las iniciativas planteadas.
El relevamiento permitirá determinar qué cantidad de energía podría asignarse a estos emprendimientos sin dejar de considerar el consumo del sistema nacional y las obligaciones existentes.
El Equipo Económico Nacional solicitó que el informe sea presentado antes de su próxima discusión técnica. La intención es que sus integrantes cuenten con los datos necesarios para avanzar en las decisiones vinculadas con contratos, inversiones y condiciones tarifarias.
El tiempo para preparar el documento es reducido, debido a que la nueva administración de la entidad eléctrica asumió sus funciones durante esta misma semana.

Los resultados también serán utilizados para estudiar el esquema de precios de la electricidad que podría aplicarse a las empresas interesadas en instalar operaciones de gran escala en Paraguay.
La definición de las tarifas forma parte de las negociaciones con sectores que necesitan energía de manera constante y en grandes cantidades. Entre ellos aparecen los complejos tecnológicos y las plantas destinadas a nuevos procesos industriales.
La reciente sustitución de la máxima autoridad de la institución eléctrica fue tratada durante una sesión de la Cámara de Senadores. En el debate se mencionó el contexto de las negociaciones energéticas y la participación de grupos empresariales interesados en proyectos de alto consumo.