
El Instituto de Previsión Social incorporó 9.748 trabajadores entre 2016 y 2026, de acuerdo con un análisis elaborado por MF Economía e Inversiones a partir de datos de la previsional.
En ese periodo, el plantel pasó de 16.036 a 25.784 funcionarios, lo que representa un aumento acumulado del 60,8%.
Al mismo tiempo, el dinero presupuestado para cubrir esta estructura subió de G. 1,46 billones a G. 2,45 billones, con un crecimiento del 67,6% en diez años.
La cantidad de empleados mostró una expansión marcada, mientras el gasto continuó avanzando incluso después de que las nuevas incorporaciones perdieran fuerza.
La etapa de mayor aumento se registró entre 2019 y 2021. El IPS tenía 18.573 funcionarios en 2019 y alcanzó los 24.996 trabajadores en 2021, lo que equivale a 6.423 personas más en solo dos años.
Durante 2020, el plantel aumentó 16,1%, mientras que en 2021 volvió a crecer 15,9%. Este periodo coincidió con la crisis sanitaria provocada por la pandemia, cuando la institución amplió de manera considerable su estructura de funcionamiento.
El presupuesto también se movió durante esos años. Pasó de G. 1,76 billones en 2019 a G. 1,99 billones en 2020, para luego llegar a G. 2,14 billones en 2021.

En 2022, la cantidad de funcionarios alcanzó su nivel más alto dentro de la serie, con 26.173 personas. Al año siguiente bajó a 25.575, una reducción del 2,3%.
Desde entonces, los cambios fueron pequeños. En 2024, 2025 y 2026, las variaciones fueron de 0,2%, 0% y 0,6%, respectivamente. Pese a esa estabilidad, el monto destinado al personal pasó de G. 2,20 billones en 2022 a G. 2,45 billones en 2026.
Los gastos vinculados con salarios, beneficios, aportes y compromisos laborales pasan a formar parte de las obligaciones permanentes de la institución. Esto deja menos margen para ajustar el presupuesto o dirigir más recursos hacia otras necesidades.
Alrededor del 80% de los funcionarios del IPS pertenece al personal de blanco, directamente relacionado con los servicios de salud. El 20% restante se desempeña en áreas administrativas.
La composición muestra que la mayoría de los trabajadores está ligada a la atención médica. Sin embargo, el crecimiento de la estructura vuelve a poner sobre la mesa cómo se distribuyen las tareas y cuánto de ese gasto termina sintiéndose en los hospitales, clínicas y servicios utilizados por los asegurados.
El aumento del plantel tendría que verse en cuestiones concretas como menos tiempo de espera, más turnos, mejor disponibilidad de medicamentos, mayor cobertura y atención más rápida.