
La escasez de combustible dejó fuera de funcionamiento a excavadoras y grúas en algunos centros de rescate de Venezuela, lo que dificultó el retiro de escombros en zonas afectadas por los terremotos de la semana pasada, reportó Bloomberg.
Los inconvenientes se concentran principalmente en el estado de La Guaira, donde parte de la maquinaria pesada permaneció detenida ante la falta de diésel necesario para continuar con las operaciones.
Tres días después de los terremotos, Petróleos de Venezuela (PDVSA) ordenó a la refinería de Puerto La Cruz aumentar la elaboración de diésel para abastecer a excavadoras, grúas y camiones utilizados en los rescates y en la distribución de ayuda.
El suministro enfrenta dificultades adicionales debido a que varias carreteras de La Guaira están dañadas o bloqueadas. Las limitaciones en el servicio de telefonía celular también complican la coordinación y el envío de combustible hacia los puntos donde trabajan los equipos.
Funcionarios del Ministerio de Energía acudieron a la principal terminal de distribución de Catia La Mar para revisar la falta de combustible en el área.
Las autoridades comunicaron que PDVSA descargó 1,5 millones de litros provenientes de la refinería de Paraguaná, destinados a sostener el funcionamiento de la maquinaria empleada durante la emergencia.

Las operaciones dependen cada vez más de constructoras y compañías de ingeniería privadas, que aportan maquinaria pesada y trabajadores especializados para apoyar las tareas en los edificios dañados.
El diésel también es requerido por ambulancias, generadores eléctricos, bombas de agua, sistemas de comunicación y centros sanitarios, por lo que distintos servicios deben recurrir al mismo suministro limitado.
El sistema venezolano de producción y distribución de combustibles atraviesa dificultades relacionadas con la falta de inversión, fallas operativas y accidentes registrados en sus instalaciones.