
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, durante la segunda edición del Foro Internacional de Ingeniería 2026, presentó aplicaciones de inteligencia artificial que ya se utilizan en Paraguay para resolver necesidades vinculadas con logística, ciberseguridad, producción industrial, diseño de satélites y planificación de viviendas sociales.
La tecnología permite analizar grandes cantidades de alternativas, anticipar desperfectos en maquinarias, ordenar cadenas de distribución, crear programas informáticos y simular el funcionamiento de infraestructuras antes de llevar los proyectos al terreno.
Entre los trabajos expuestos aparece una herramienta que determina cuántos vehículos son necesarios y qué camino debe seguir cada uno para cubrir distintos puntos de la Región Oriental.
El sistema analiza numerosas combinaciones al mismo tiempo para organizar la distribución de productos, reducir recorridos innecesarios y asignar los recursos disponibles de acuerdo con las necesidades de cada zona.
Otro de los desarrollos está orientado a detectar ingresos extraños dentro de redes informáticas industriales. Estas conexiones controlan equipos, máquinas y procesos de producción, por lo que una actividad fuera de lo habitual puede representar un riesgo para instalaciones eléctricas y otras estructuras importantes.
La herramienta aprende cómo funciona normalmente la red y genera una advertencia cuando identifica comportamientos diferentes, lo que permite reforzar la respuesta ante posibles ataques informáticos.

La presentación incluyó una investigación relacionada con los CubeSat, pequeños satélites modulares utilizados para experimentos científicos, observación y desarrollo tecnológico.
También se trabaja con inteligencia artificial para comparar numerosos modelos de viviendas sociales. El objetivo es revisar al mismo tiempo el precio de construcción, el consumo de energía, la distribución de los espacios y la funcionalidad antes de elegir una alternativa.
El Conacyt advirtió que los sistemas generativos pueden entregar respuestas convincentes que contienen datos falsos, cálculos incorrectos o conclusiones imposibles de comprobar. Además, no siempre permiten conocer el proceso utilizado para llegar a un determinado resultado.
Por este motivo, ninguna recomendación técnica debería aplicarse automáticamente en construcciones, industrias, circuitos informáticos u otras áreas donde un error pueda provocar daños materiales o afectar la seguridad.
La expansión de estas herramientas también plantea desafíos relacionados con la exposición de información confidencial en servidores externos, la reducción de algunas tareas administrativas y la posible pérdida de pensamiento crítico entre los profesionales.