
La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales informó que la molienda de soja acumuló 1.485.958 toneladas al cierre de mayo, lo que representa un aumento del 11% frente al mismo periodo del año anterior.
Solo en mayo se procesaron 366.919 toneladas de soja, unas 52.000 toneladas más que en el mismo mes de 2025. El incremento también se extendió a otras oleaginosas, como canola y girasol, cuyo procesamiento llegó a 27.307 toneladas, con una suba del 14% en el acumulado.
El mayor ritmo de procesamiento llevó la utilización de la capacidad instalada al 75%, con una mejora de cuatro puntos porcentuales frente al mes anterior.
El dato muestra un mayor movimiento dentro de las plantas industriales que trabajan con soja y otras oleaginosas.
Este proceso también impacta en la generación de subproductos utilizados por otras cadenas, como la cárnica y la avícola.
Hasta mayo, las exportaciones de productos industrializados de la soja, como aceite, harina y cascarilla, alcanzaron USD 555,25 millones. Ese monto representa un crecimiento del 22% frente al mismo periodo de 2025.

En volumen, los envíos aumentaron 7%, mientras que el valor exportado creció 26%, dentro de un escenario marcado por precios internacionales que incidieron en el resultado comercial del sector.
Los derivados paraguayos de la soja llegaron el año pasado a más de 40 mercados en América, Europa, Asia y África.
La Cappro señaló una diferencia entre la exportación del grano y la de productos procesados. Mientras el grano se concentra principalmente en dos mercados, la harina de soja tiene presencia en una mayor cantidad de destinos y alcanza países de cuatro de los cinco continentes.
El gremio indicó que la diversificación de destinos reduce la exposición a cambios externos en la demanda. En ese marco, planteó la necesidad de mantener los mercados actuales y fortalecer la industria vinculada al procesamiento de oleaginosas.