
Los jóvenes que terminaron carreras universitarias acreditadas reciben remuneraciones de entre 4,6% y 13,6% superiores dentro del empleo formal, de acuerdo con un estudio elaborado con registros oficiales del Ministerio de Educación y Ciencias, la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior y el Instituto de Previsión Social.
La diferencia se presenta principalmente durante los primeros años de la vida profesional. Entre las personas de 23 a 27 años, el ingreso adicional acumulado equivale aproximadamente a un salario mínimo más por año.
La investigación revisó 245.358 títulos universitarios y logró reconstruir 94.486 trayectorias dentro del mercado laboral formal, utilizando datos de remuneraciones correspondientes al periodo comprendido entre 2023 y 2025.
El cruce de información permitió comparar los ingresos de personas formadas en programas acreditados con los salarios de quienes terminaron estudios que no contaban con esa certificación.
A partir de los 43 años, el comportamiento salarial deja de seguir el mismo patrón. En ese grupo pesan más la experiencia acumulada y los años de trabajo que la condición de acreditación de la carrera cursada.
Muchas de estas personas obtuvieron sus títulos antes de que la acreditación se instalara como un estándar extendido dentro del sistema universitario paraguayo.

El estudio señala que el 70% de las contrataciones realizadas durante 2025 correspondió a personas recibidas de programas académicos acreditados.
Estos profesionales también presentaron una mayor presencia en puestos relacionados con su formación, además de una mejor correspondencia entre los conocimientos adquiridos y las tareas que desempeñan dentro de las empresas.
Los datos también muestran una diferencia vinculada con el nivel educativo. La informalidad alcanza al 70,2% entre quienes no cuentan con formación universitaria, mientras que entre los titulados la proporción baja al 38,9%.
La comparación considera empleos registrados y con aportes al sistema previsional, por lo que permite observar el vínculo entre la educación superior y la entrada al mercado formal.
La acreditación es un proceso mediante el cual se revisan aspectos como el programa de estudios, la preparación de los docentes, la infraestructura y los mecanismos utilizados por cada carrera para controlar sus resultados.
La investigación forma parte de la campaña Educación que Emplea, desarrollada por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior con apoyo del Ministerio de Industria y Comercio y la Unión Industrial Paraguaya.