
El Banco Central del Paraguay destinó G. 413.598 millones, equivalentes a unos USD 67 millones, durante los primeros cinco meses del año para ejecutar su política monetaria.
Los datos provienen del anexo estadístico oficial del BCP y contemplan principalmente intereses pagados a entidades financieras, además de otros desembolsos vinculados al control del dinero en circulación.
Estos recursos forman parte de las medidas aplicadas por la banca matriz para mantener la variación de precios dentro del rango establecido. El objetivo de inflación vigente es de 3,5%, con un margen de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo.
Cerca del 57% de todo el gasto registrado hasta mayo correspondió al pago de intereses por los Instrumentos de Regulación Monetaria. Por este concepto, el BCP desembolsó G. 234.893 millones, alrededor de USD 38,5 millones.
Estos instrumentos son colocados en el sistema financiero para retirar recursos que los bancos mantienen disponibles.
Al reducir parte del dinero que podría circular en el mercado, el Banco Central busca evitar presiones adicionales sobre los precios y sobre el poder de compra de la moneda.
El resto del gasto estuvo relacionado con el encaje legal, que funciona como respaldo sobre los depósitos, y con la elaboración de instrumentos monetarios, entre ellos la impresión de billetes y la acuñación de monedas.
El desembolso acumulado por la política monetaria disminuyó 3% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Frente a 2024, la reducción fue del 35%.

La baja estuvo vinculada con la estabilización de las tasas de interés y con una menor rentabilidad de los instrumentos emitidos por el BCP. También se redujo la cantidad de recursos captados mediante estos mecanismos, lo que disminuyó los intereses abonados a las entidades financieras.
Al cierre de mayo, el Índice de Precios al Consumidor acumuló una variación de 2,2% durante el año, mientras que la inflación de los últimos doce meses llegó al 2,4%.
Aunque el indicador general permaneció por debajo del objetivo anual del BCP, los precios de los alimentos continuaron aumentando a una tasa cercana al 4%.
El BCP redujo en dos ocasiones su tasa de referencia durante el año, pero posteriormente decidió detener nuevos ajustes ante los riesgos internacionales relacionados con los conflictos en Medio Oriente.