
Las mediciones de LiveBench y análisis del Center for Strategic and International Studies (CSIS) muestran que varios modelos desarrollados en China se encuentran cada vez más cerca de los sistemas estadounidenses con mejor desempeño. La competencia ya no gira solamente alrededor de cuál inteligencia artificial obtiene el mejor resultado, sino también de cuánto cuesta utilizarla para resolver tareas concretas.
En las pruebas más recientes de LiveBench, el modelo estadounidense mejor ubicado obtuvo 83 puntos, mientras Kimi K3, desarrollado por Moonshot AI, llegó a 79,2 puntos y Qwen 3.8 Max, de Alibaba, alcanzó 78,5. La diferencia entre el primer lugar y Kimi quedó así en 3,8 puntos.
Bloomberg Intelligence estima que, de manera general, los precios de API o procesamiento de tokens de las compañías chinas se encuentran aproximadamente 80% por debajo de los niveles estadounidenses.
La comparación por tarea realizada por LiveBench muestra diferencias todavía más visibles. DeepSeek V4 Pro registra un costo de USD 0,04 por tarea resuelta, frente a USD 0,51 para GPT-5.6 Sol Max Effort y USD 1,43 para Claude Fable 5 Max Effort.
Esta diferencia abre una alternativa para empresas que no necesitan utilizar el modelo más avanzado en todas sus operaciones. Tareas como resumir documentos pueden ser enviadas a sistemas de menor costo, mientras los modelos de mayor capacidad quedan reservados para trabajos más complejos.

El avance de las alternativas chinas ocurre mientras las principales compañías tecnológicas estadounidenses continúan destinando fuertes sumas a centros de datos, chips y capacidad informática para inteligencia artificial.
Jefferies calcula que los cuatro mayores hyperscalers de Estados Unidos invertirán cerca de USD 695.000 millones durante 2026 y que la cifra podría subir hasta USD 870.000 millones en 2027.
La diferencia de costos aumenta la atención sobre cuánto dinero podrán generar esas inversiones. Si sistemas más económicos logran realizar una parte importante de las mismas tareas, el retorno obtenido por las grandes infraestructuras estadounidenses pasa a ocupar un lugar central en las evaluaciones financieras.
Los datos de OpenRouter recopilados por Jefferies muestran que los principales modelos chinos procesaron 36,39 billones de tokens durante la semana terminada el 19 de julio, frente a 4,37 billones registrados a finales de abril.
Durante ese mismo periodo semanal, los principales modelos estadounidenses procesaron 7,39 billones de tokens, una cifra considerablemente menor que el volumen atribuido a los sistemas chinos.
La distribución internacional también aumentó. Datos de Hugging Face indican que los modelos chinos representaron 41% de las descargas realizadas en esa plataforma durante el último año.
El avance tampoco depende de una sola compañía. China cuenta con 988 grandes modelos de lenguaje autorizados, con firmas como Alibaba, Tencent y Baidu junto con desarrolladores como DeepSeek, Moonshot, MiniMax y Z.ai.
En paralelo, Goldman Sachs elevó 30% su cálculo de ingresos anualizados para el mercado chino de modelos de inteligencia artificial, hasta USD 13.000 millones.
Estados Unidos continúa encabezando las mediciones de rendimiento y mantiene una posición relevante mediante ecosistemas empresariales, plataformas y servicios integrados. La competencia, sin embargo, incorpora ahora con más fuerza el precio, la distribución y el volumen de uso junto con la capacidad técnica de cada modelo.