
Datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) indican que recientes episodios de mortandad de animales, asociados a descargas eléctricas y a la presencia de rabia bovina, generaron preocupación en distintas zonas productivas del país.
Las pérdidas se registraron principalmente tras intensas lluvias en el departamento de Ñeembucú, donde se reportaron precipitaciones de hasta 150 milímetros, con impacto en ganado vacuno y animales domésticos.
Las descargas eléctricas provocaron la muerte de animales en varios establecimientos, afectando de manera directa a pequeños productores.
Desde el organismo sanitario se indicó que estos casos forman parte de eventos puntuales y no alteran los niveles generales de mortandad.
En Paraguay, el promedio mensual de pérdidas en el ganado se ubica entre 25.000 y 30.000 cabezas, según registros del sector.
También se recordó que los animales alcanzados por rayos no deben destinarse al consumo, debido a la alteración en sus condiciones.
En paralelo, se confirmaron nuevos focos de rabia en distintas regiones del país.
Los primeros casos se detectaron en Concepción y posteriormente se extendieron a San Pedro, con registros actuales en localidades como Pirayú y Quiindy.

La enfermedad presenta una tasa de mortalidad cercana al 100% en los animales infectados, y por cada caso confirmado pueden registrarse entre 8 y 10 muertes adicionales dentro de un mismo establecimiento.
Ante este escenario, se reforzaron las recomendaciones de vacunación, especialmente dirigidas a productores.
Durante el último año se importaron aproximadamente 8 millones de dosis para la prevención de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias también señalaron que la vacunación obligatoria se encuentra en evaluación dentro de los programas vigentes.
Los casos de rabia se presentan con mayor frecuencia en zonas con presencia de murciélagos hematófagos, identificados como principales vectores de transmisión.