
La NASA planea iniciar la construcción de una base lunar mediante alunizajes robóticos casi mensuales a partir de 2027. El objetivo es avanzar con infraestructura antes de nuevas misiones tripuladas dentro del programa Artemis.
El plan contempla que, para el alunizaje de Artemis 4 en 2028, los astronautas ya encuentren parte de la infraestructura instalada en la superficie lunar.
La primera fase estará enfocada en alunizajes robóticos y pruebas vinculadas a la supervivencia en la Luna. Con esos resultados, la NASA definirá qué equipos y diseños pueden funcionar mejor para sostener misiones futuras.
La segunda etapa, prevista para comienzos de la década de 2030, incluirá equipos más pesados y estadías más largas de astronautas, que pasarían de días a semanas en la superficie lunar.

La tercera fase del plan prevé un esquema de rotación de tripulaciones similar al utilizado en la Estación Espacial Internacional.
Con ese modelo, los astronautas podrían permanecer durante meses seguidos en la Luna, como parte de una presencia humana más prolongada fuera de la Tierra.
La agencia espacial anunció planes para invertir USD 20.000 millones durante siete años en el desarrollo de la base lunar.
Para este proceso, la NASA trabaja con empresas como SpaceX, Blue Origin y otros proveedores comerciales, encargados de aportar módulos de aterrizaje, vehículos exploradores y otros componentes necesarios para las misiones.