
Una nueva ronda de contactos entre Estados Unidos e Irán se desarrolla en un contexto marcado por restricciones en el tránsito marítimo, según información publicada por EFE.
El presidente Donald Trump dispuso el envío de una delegación a Pakistán, encabezada por el vicepresidente JD Vance, para avanzar en las conversaciones, mientras desde Teherán se condicionó el diálogo al levantamiento del bloqueo sobre sus puertos.
El equipo estadounidense también incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, en el marco de una nueva instancia tras un primer acercamiento sin resultados.

Desde Irán se planteó que la continuidad de las conversaciones depende del fin de las restricciones marítimas impuestas por Estados Unidos.
Al mismo tiempo, Donald Trump reiteró que podrían adoptarse nuevas medidas en caso de no registrarse avances en esta etapa de negociaciones.
El intercambio se desarrolla en un escenario de alta tensión diplomática.
El conflicto se vincula con la situación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca del 20% del crudo mundial.
Las restricciones en esta zona han generado cambios en la navegación y en el flujo del transporte marítimo internacional.
En paralelo a los contactos diplomáticos, se reportaron operativos de seguridad y acciones militares en distintos puntos de la región.
También se registraron incidentes en áreas fronterizas, en medio de un alto el fuego parcial entre Israel y Líbano.
El escenario generó respuestas de distintos actores internacionales.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció que propondrá a la Unión Europea la ruptura del acuerdo de asociación con Israel, mientras que el canciller israelí Gideon Saar respondió con cuestionamientos a esa postura.