
El oro y la plata tuvieron una jornada de retrocesos por la combinación de presiones inflacionarias, petróleo caro, dólar más fuerte y mayores rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El oro al contado caía cerca de 2,74%, hasta ubicarse alrededor de USD 4.556 por onza. La plata llegó a retroceder 8,68%, hasta cerca de USD 77,8.
La caída se dio luego de nuevos datos de inflación en Estados Unidos, que reforzaron la expectativa de que la Reserva Federal mantenga tasas elevadas por más tiempo.
Cuando suben los rendimientos de los bonos y se fortalece el dólar, los metales preciosos pierden atractivo para los inversores, ya que no generan intereses.

El mercado también observa el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene presión sobre el precio del crudo. El Brent se ubicó cerca de USD 109 por barril y el WTI alrededor de USD 105.
Ese escenario aumenta las preocupaciones por nuevas presiones sobre combustibles, transporte y costos industriales, mientras los operadores reducen sus apuestas a recortes de tasas en el corto plazo.