
Los países que integran la OPEP+ acordaron incrementar su extracción conjunta en 206.000 barriles por día a partir de abril, luego de haber interrumpido ajustes previos durante el primer trimestre.
La decisión se produce en un escenario marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, un factor que ha generado movimientos recientes en el mercado internacional del crudo.
El volumen anunciado es mayor a los aumentos mensuales aplicados en el último tramo del año pasado, cuando las subas rondaban los 137.000 barriles diarios.
El grupo, encabezado por Arabia Saudí y Rusia, retoma así el esquema de ampliación de oferta en un contexto donde varios de sus integrantes ya habían comenzado a elevar sus exportaciones semanas atrás.
La situación geopolítica en la región ha introducido incertidumbre sobre el flujo de suministros, especialmente por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de petróleo.
Durante los últimos días, el precio del barril en Londres alcanzó niveles no vistos en siete meses, con cotizaciones en torno a US$ 73, impulsadas por la preocupación sobre posibles interrupciones en la producción y el transporte.

La capacidad adicional disponible dentro de la OPEP+ se concentra principalmente en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
De acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía, el margen de producción ociosa del grupo ronda los 2,5 millones de barriles diarios, cifra que representa menos del 3% del suministro mundial.
Antes del actual escenario de tensión, operadores y analistas proyectaban un escenario de abundancia de crudo hacia 2026, impulsado por el crecimiento de la producción en América.