
Los ministros de Agricultura que integran el Consejo Agropecuario del Sur (CAS) rechazaron la aplicación de regulaciones unilaterales que puedan limitar el comercio internacional de alimentos.
El bloque, conformado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, pidió que las exigencias ambientales se apoyen en métodos científicos comprobados y no terminen funcionando como obstáculos para las exportaciones agropecuarias.
El pronunciamiento fue presentado durante la 52ª Reunión Ordinaria del CAS, desarrollada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La delegación paraguaya estuvo representada por la Dirección General de Planificación del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Uno de los temas principales fue la decisión del Parlamento Europeo de rechazar una propuesta que pretendía ubicar a la soja dentro de la categoría de materias primas con alto riesgo de provocar cambios indirectos en el uso del suelo.
La iniciativa podía dejar fuera de los objetivos energéticos de la Unión Europea al biodiésel fabricado con soja, situación que tendría incidencia sobre países sudamericanos dedicados a la producción y exportación de este grano.

La votación realizada el 8 de julio impidió que avanzara la reglamentación que establecía límites específicos para biocombustibles elaborados a partir de cultivos alimentarios y forrajeros considerados de alto riesgo por la Unión Europea.
Los representantes del CAS señalaron que este resultado coincide con el planteamiento regional de exigir estudios verificables antes de establecer restricciones que puedan afectar el ingreso de productos agrícolas y energéticos a otros mercados.
El bloque sostuvo que una norma sin una metodología validada puede transformarse en una barrera técnica, comercial, arbitraria o discriminatoria. La posición regional busca combinar los compromisos ambientales con un sistema de intercambio internacional abierto, previsible y sujeto a normas comunes.
Los ministros también reafirmaron el papel del CAS como espacio para coordinar respuestas sobre asuntos que afectan a la producción agropecuaria y al comercio de alimentos de los seis países integrantes.
La reunión contó con representantes del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), organismo encargado de la secretaría técnica del Consejo Agropecuario del Sur.
La institución acompaña desde hace más de 20 años la elaboración de una agenda común para el sector rural y la definición de posiciones regionales ante medidas internacionales que pueden alcanzar a la agricultura, los biocombustibles y las exportaciones alimentarias.