
Paraguay cerró mayo con un riesgo país de 104 puntos básicos, ubicándose como uno de los países con menor indicador de América Latina y el Caribe.
Con este resultado, el país quedó en el tercer lugar regional, por detrás de Uruguay, con 61 puntos, y Chile, con 86 puntos. También se posicionó por debajo de economías de mayor tamaño como Brasil, México y Colombia.
El riesgo país, medido por el EMBI de J.P. Morgan, muestra el sobrecosto que debe pagar una economía para endeudarse frente a Estados Unidos, considerado como referencia de menor riesgo.
Un indicador más bajo implica menores costos financieros para acceder a deuda y una mejor percepción de los mercados internacionales sobre la capacidad de pago de un país.
El informe menciona que el resultado de Paraguay está vinculado a la estabilidad macroeconómica, el comportamiento moderado de algunos indicadores y la obtención del grado de inversión.
Estos elementos contribuyeron a que el país se mantenga en una posición más favorable frente a la mayoría de las economías de la región.
Pese al bajo nivel del indicador, el análisis advierte que Paraguay todavía enfrenta limitaciones estructurales.
Entre los principales puntos mencionados se encuentran la infraestructura, la productividad, el capital humano y la informalidad laboral.

El informe también aclara que el EMBI mide la percepción de solvencia financiera, pero no refleja de manera directa el nivel de desarrollo económico, la calidad de los servicios públicos ni los ingresos de la población.
Aunque Paraguay presenta un indicador menor que varios países de la región, todavía mantiene una distancia frente a Uruguay y Chile.
El informe señala que esos países cuentan con mayor estabilidad institucional, mercados financieros más desarrollados y mejores condiciones de acceso al financiamiento internacional.
La diferencia entre los 104 puntos de Paraguay y los 61 puntos de Uruguay muestra que aún existe margen para fortalecer la confianza de los inversionistas.