
Las recientes declaraciones del ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, sobre la necesidad de aplicar una “economía de guerra” en el manejo del gasto público y ajustar el presupuesto del Estado volvieron a poner en discusión el momento que atraviesan las finanzas públicas.
Durante años, el discurso oficial estuvo acompañado por anuncios de récords de recaudación tributaria, aumento de inversiones extranjeras y mensajes sobre el crecimiento de la economía nacional. En ese contexto, Paraguay era presentado como un destino atractivo para capitales internacionales y como una economía en expansión.
Las nuevas expresiones sobre menor margen fiscal y necesidad de contención del gasto generaron interrogantes sobre el escenario actual de las cuentas públicas.
Según lo expuesto por el titular del Ministerio de Economía, el crecimiento de los ingresos fiscales registró cambios en los últimos años.
La recaudación que anteriormente presentaba aumentos cercanos al 20% interanual pasó posteriormente a expandirse alrededor del 9%, mientras que en los meses más recientes se observaron variaciones negativas en algunos periodos.
Dentro de este contexto, el Ejecutivo señaló que las instituciones públicas deberán operar con un margen financiero más limitado.

El Ministerio de Economía indicó que se comunicará a cada institución pública el nivel de recursos disponibles para su funcionamiento, en el marco de un esquema de control del gasto.
La situación fue descrita por las autoridades económicas como una etapa de “economía de guerra” en la administración fiscal, en referencia a la necesidad de moderar el ritmo del gasto público frente al comportamiento de los ingresos.
El Gobierno también reiteró que no se prevé un aumento de impuestos, por lo que el enfoque estará centrado en el control del gasto y la administración de los recursos disponibles.