
Representantes de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Capeco, Cappro y Fecoprod se reunieron con el canciller Rubén Ramírez Lezcano para plantear su preocupación por una reglamentación que impulsa la Unión Europea en materia de biocombustibles.
El sector productivo advirtió sobre el posible impacto de la normativa denominada ILUC, vinculada al cambio indirecto en el uso de la tierra, que actualmente se encuentra en proceso dentro del bloque europeo y declara al aceite de soja como biocombustible no sostenible.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, señaló que la medida podría afectar no solo al aceite de soja, sino también a la producción sojera paraguaya en general, uno de los principales rubros de exportación del país.
Cristaldo cuestionó que Paraguay sea considerado como un país de alto riesgo sin tomar en cuenta la realidad productiva nacional y sostuvo que esto podría derivar en una descalificación de la producción paraguaya.
El informe de Comercio Exterior de Capeco indica que, al cierre del tercer mes del año, Paraguay exportó 3.026.075 toneladas de soja en grano, con una variación positiva de 814.315 toneladas, equivalente a 37%, frente al mismo periodo de 2025.
Ese volumen generó ingresos por USD 1.156 millones, lo que representa un aumento de USD 342 millones frente a los USD 813 millones registrados en igual lapso del año anterior.

En cuanto a mercados, el 80% de los envíos de soja paraguaya tuvo como destino Argentina.
El 10% fue enviado a Brasil y el 10% restante se distribuyó entre Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay y Chile.
Héctor Cristaldo informó que el sector productivo ya presentó una nota ante la Unión Europea, cuya sede se encuentra en Bruselas, Bélgica.