
El Gobierno de Rusia reiteró su respaldo a Cuba en un contexto marcado por dificultades energéticas en la isla y tensiones con Estados Unidos.
El posicionamiento incluye la intención de sostener su presencia en el hemisferio occidental, en medio de diferencias con Washington sobre la influencia en la región.
Dentro de las acciones mencionadas se encuentra el suministro de crudo hacia Cuba, como parte del apoyo en materia energética.
Entre los envíos recientes se incluye un cargamento de 700.000 barriles de petróleo, que arribó a la isla a fines de marzo.
Desde el Gobierno ruso se indicó que no se prevé una retirada de la región, en referencia a las políticas estadounidenses vinculadas al hemisferio occidental.
Las declaraciones se produjeron en el marco de intercambios diplomáticos realizados en La Habana.

Por su parte, Estados Unidos mantiene medidas que limitan la cooperación energética con Cuba, incluyendo restricciones a transferencias de petróleo desde determinados países.
Estas disposiciones forman parte del contexto en el que se desarrollan las relaciones entre los actores involucrados.
Las posiciones fueron expresadas durante reuniones y contactos oficiales entre autoridades de Rusia y Cuba.