
Los últimos datos del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran que la posibilidad de guardar dinero viene perdiendo espacio entre los consumidores, mientras al mismo tiempo aumenta el uso del crédito destinado al consumo y crecen los atrasos en tarjetas. De acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), solamente 13,5% de los encuestados manifestó tener posibilidades de ahorrar.
El indicador cayó durante julio, en un contexto en el que los hogares muestran una mayor utilización de herramientas de financiamiento para cubrir diferentes gastos.
El comportamiento del sistema financiero muestra que el crédito destinado al consumo y las tarjetas de crédito mantienen tasas importantes de crecimiento interanual, especialmente entre los segmentos con líneas de financiamiento más bajas.
Esto implica que una cantidad mayor de consumidores está utilizando préstamos y tarjetas mientras la proporción de personas que asegura contar con margen para separar parte de sus ingresos disminuye.

Al cierre del primer semestre, la morosidad de las tarjetas de crédito alcanzó 7,2%, un nivel superior al promedio observado en el sistema bancario.
La cifra refleja el porcentaje de obligaciones en tarjetas que presenta atrasos respecto del total de la cartera correspondiente a este producto financiero.
En paralelo a la evolución de las finanzas de los hogares, el sistema financiero mantiene niveles de liquidez, solvencia y rentabilidad, mientras los datos vinculados directamente con los consumidores muestran menor disponibilidad para ahorrar y un mayor movimiento del crédito.
La combinación deja en un mismo escenario tres movimientos simultáneos entre las familias: menos capacidad declarada de ahorro, mayor utilización de financiamiento para consumo y un incremento de los atrasos en tarjetas de crédito.