
El Banco Central del Paraguay reportó que el saldo financiado en tarjetas de crédito con líneas de hasta G. 3 millones llegó a G. 1,62 billones al cierre de mayo de 2026. El dato representa un aumento interanual de 50,6% frente al mismo mes de 2025.
El crecimiento se da en los segmentos de menor monto, donde las tarjetas aparecen como una vía de financiamiento para cubrir consumos cotidianos. El informe oficial también muestra un aumento en los atrasos dentro de este grupo.
En las líneas de tarjetas de hasta G. 3 millones, la morosidad llegó a 7,4% en mayo de 2026. Un año antes, en mayo de 2025, ese indicador se ubicaba en 7,2%.
El avance de la mora se produce junto con una expansión fuerte del saldo financiado en este tramo. Esto marca un mayor uso del crédito de corto plazo en operaciones de menor monto, dentro del mercado de tarjetas.
El saldo total de la cartera de tarjetas de crédito alcanzó G. 7,02 billones en mayo de 2026. En comparación con mayo de 2025, cuando sumaba G. 5,39 billones, el crecimiento fue de 30%, de acuerdo con los datos del BCP.
En el total del negocio de tarjetas, la morosidad también tuvo un aumento. El indicador general llegó a 5,2% al quinto mes del año, frente al 4,7% registrado en el mismo periodo del año anterior.
Aunque las líneas pequeñas fueron las que más crecieron en porcentaje, el mayor volumen de deuda sigue en los segmentos más altos. Las líneas mayores a G. 10 millones registraron un saldo de G. 3,42 billones a mayo, con una suba interanual de 29%.

En este grupo, la mora se ubicó en 3,7%. En tanto, el tramo de G. 5 millones a G. 10 millones alcanzó un saldo de G. 1,14 billones, con un crecimiento de 21,8% frente a mayo de 2025 y una morosidad de 5,6%.
El informe también menciona que el Fondo Monetario Internacional advirtió recientemente sobre los riesgos asociados al crecimiento rápido de los préstamos de consumo en Paraguay.