
La Administración Nacional de Electricidad confirmó que está elaborando un estudio para establecer el costo técnico del servicio residencial, un cálculo que permitirá decidir si el precio pagado actualmente por los consumidores se mantiene o necesita una modificación.
La institución todavía no resolvió si habrá un aumento ni cuál podría ser su porcentaje. La definición dependerá de los resultados del análisis financiero y de los gastos necesarios para sostener el funcionamiento del sistema eléctrico.
La tarifa técnica representa el monto que permitiría a la ANDE cubrir sus costos operativos y alcanzar un rendimiento de entre 8% y 10%. La venta de electricidad constituye el ingreso propio utilizado por la empresa pública para financiar sus actividades.
Una vez terminado el estudio, se podrá determinar si la cifra cobrada en las facturas residenciales coincide con el costo calculado o si deberá ser revisada. La institución sostiene que el valor final debe permitir mantener su estabilidad financiera.
La ANDE reconoció que el análisis podría derivar en una variación del monto mensual pagado por las familias. Por ahora, la suba no está confirmada y tampoco se estableció una fecha para aplicar cambios.

La decisión deberá precisar si la tarifa continúa sin modificaciones o si se ajusta en función de los costos identificados. En caso de producirse una variación, el estudio también deberá determinar su alcance.
El trabajo incluye una revisión de las condiciones ofrecidas a las empresas que buscan instalarse en Paraguay. La intención es evitar acuerdos diferentes para cada proyecto y establecer un esquema general y transparente para todas las industrias.
Los valores empresariales serán fijados de acuerdo con el nivel de tensión utilizado para conectarse a la red y no únicamente por la cantidad de electricidad consumida.
Las categorías previstas abarcan conexiones de 500 kV, 220 kV, 66 kV y 23 kV. Una empresa conectada directamente a un nivel más alto tendrá una tarifa diferente porque la ANDE deberá realizar menos inversiones para transformar la energía.
El estudio residencial y el esquema destinado a las industrias forman parte de una revisión más amplia de los precios eléctricos. La conclusión definirá cuánto corresponde cobrar a cada tipo de usuario de acuerdo con el servicio recibido.