
La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) planteó durante la Segunda Convención Bancaria Paraguay 2026 que el país debe enfrentar el gasto público por encima de los recursos disponibles y garantizar que los sistemas de jubilación puedan sostenerse en el tiempo. El gremio también valoró los acuerdos impulsados para cancelar compromisos pendientes con proveedores del Estado.
El sector bancario señaló que la atención de las cuentas de corto plazo no resuelve por sí sola las dificultades de las finanzas públicas. La posición expuesta durante el encuentro fue que el debate debe incluir las causas que generan el sobregasto fiscal y los desequilibrios del sistema previsional.
Asoban sostuvo que estas cuestiones vienen de años anteriores y requieren medidas que eviten trasladar las obligaciones hacia ejercicios futuros mediante soluciones contables temporales.
El gremio manifestó que la estabilidad económica depende tanto de los indicadores como de la existencia de instituciones sólidas y normas previsibles.
Dentro de ese planteamiento, pidió proteger la independencia técnica y la credibilidad del Banco Central del Paraguay, además de evitar que sus decisiones queden condicionadas por presiones políticas o necesidades de corto plazo.

Asoban reconoció que las autoridades tienen la facultad de establecer las reglas aplicables al sistema financiero, pero solicitó que las entidades afectadas sean escuchadas antes de aprobar medidas que cambien su funcionamiento.
El gremio considera que la elaboración de las normas debe incluir diálogo técnico, análisis previo y participación del sector, especialmente cuando las disposiciones pueden modificar la capacidad de operación y adaptación de los bancos.
Durante la convención también se abordó la obtención del segundo grado de inversión de Paraguay. Asoban señaló que esta calificación abre posibilidades de financiamiento e inversión, pero que su aprovechamiento dependerá de la continuidad de políticas coherentes, instituciones estables y reglas conocidas por los participantes del mercado.
El planteamiento del sector es que los mercados internacionales observan la previsibilidad sostenida y no solamente las cifras macroeconómicas presentadas por el país.
El sistema bancario paraguayo registra depósitos superiores a G. 190 billones y una cartera de préstamos cercana a G. 187 billones, equivalente a unos USD 31.000 millones.