
Un proyecto presentado en la Cámara de Senadores propone aplicar un nuevo tributo sobre la venta de cigarrillos con el objetivo de generar alrededor de USD 700 millones para distintas áreas vinculadas a la salud. La iniciativa establece que el costo sería trasladado directamente al consumidor y alcanzaría tanto a productos nacionales como importados.
El planteamiento fija un impuesto equivalente al 2% de un jornal mínimo vigente, lo que actualmente representa G. 2.342 por cada cajetilla de 20 cigarrillos adquirida en el mercado.
La propuesta contempla que el tributo se aplique a cigarrillos de cualquier clase, independientemente de si fueron fabricados dentro del país o importados. El importe adicional terminaría incorporándose al precio pagado por el comprador.
Los fondos obtenidos mediante este mecanismo serían distribuidos entre diferentes necesidades del sistema sanitario. Una parte se destinaría a financiar el incremento salarial reclamado por el personal médico, mientras otra porción sería utilizada para la compra de medicamentos esenciales en hospitales.

El sector médico estima que se requieren alrededor de USD 100 millones para cubrir el aumento salarial que actualmente reclama.
El proyecto fue presentado durante el debate sobre cómo conseguir mayores ingresos para el sistema sanitario mientras trabajadores estatales del sector mantienen medidas de fuerza.
La iniciativa busca que el consumo de tabaco genere una fuente adicional de recursos para atender gastos relacionados con Salud, incluyendo remuneraciones y medicamentos.
La propuesta se suma a otro proyecto presentado anteriormente en la Cámara de Diputados, que pretendía elevar en 2% el impuesto selectivo al consumo aplicado al tabaco.
Esa iniciativa calculaba una recaudación aproximada de USD 15 millones, que sería destinada íntegramente a la atención de enfermedades oncológicas, pero continúa sin avanzar en la Cámara Baja.