
El Comité de Política Monetaria decidió sostener la tasa de referencia en 5,50% anual, según el comunicado oficial de la entidad monetaria .
La determinación se adoptó por unanimidad en el marco del análisis de variables externas e internas que inciden en la dinámica económica.
A nivel global, se mantiene un escenario de incertidumbre asociado a tensiones geopolíticas y a revisiones en las perspectivas económicas.
El Fondo Monetario Internacional ajustó su proyección de crecimiento mundial para 2026 a 3,1%, mientras que la previsión de inflación global se ubica en 4,4%.
En los mercados de materias primas, el precio del petróleo presenta variaciones, con el Brent en torno a USD 95 por barril, acompañado por subas en productos agrícolas como soja, maíz y trigo.
En Estados Unidos, el empleo mostró un comportamiento superior a lo esperado, con una tasa de desempleo de 4,3%.
La inflación interanual se situó en 3,3%, impulsada por el componente energético, mientras que la inflación subyacente alcanzó 2,6%.
En paralelo, el dólar registró una depreciación reciente y los rendimientos de bonos a largo plazo evidenciaron una leve reducción.
En el ámbito interno, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP) registró un crecimiento interanual de 3,8% en febrero.
Los sectores de servicios, agricultura, construcción y energía contribuyeron al resultado, mientras que el Estimador Cifras de Negocios presentó una expansión de 4,8%.

Las variaciones acumuladas se ubicaron en 2,7% para el IMAEP y 2,6% para el indicador de ventas.
El Índice de Precios al Consumidor mostró una variación mensual de 0,8% en marzo, con incidencia de combustibles y algunos alimentos.
En términos interanuales, la inflación se situó en 1,9%, mientras que el indicador sin alimentos ni energía alcanzó 1,8%.
Las expectativas inflacionarias se mantienen en 3,5% tanto a corto como a mediano plazo.
Las estimaciones para 2026 ubican el crecimiento del producto interno en 4,2%, con ajustes sectoriales en agricultura y servicios.