
Datos citados por Lemon, Bitso y Capitaria ubican detrás del reciente movimiento de Bitcoin una combinación de mayor liquidez, menor presión del dólar, mayor demanda por activos de riesgo, novedades regulatorias en Estados Unidos y una fuerte liquidación de operaciones que apostaban por una caída. La criptomoneda pasó de cerrar alrededor de USD 64.551 el 18 de agosto a superar USD 77.000 el viernes 21, quedando nuevamente cerca de la zona de USD 80.000.
Uno de los movimientos que aceleró la recuperación ocurrió en el mercado de derivados. Lemon reportó que más de USD 1.000 millones en posiciones cortas fueron liquidadas durante un periodo de 24 horas.
Cuando el precio comienza a subir y quienes apostaron por una caída ya no pueden sostener esas operaciones, las posiciones son cerradas y los operadores deben recomprar Bitcoin. Ese mecanismo agrega nuevas órdenes de compra y puede acelerar el avance de la cotización.
El proceso es conocido en el mercado como short squeeze y, de acuerdo con Bitso, tuvo un papel importante durante las últimas jornadas.
Otro elemento mencionado por los participantes del mercado fue la decisión del Tesoro de Estados Unidos de duplicar sus recompras de bonos de largo plazo.

Capitaria indicó que el anuncio produjo una reacción en los activos considerados de mayor riesgo. Bitso también vinculó la medida con una reducción de los rendimientos de los bonos y un mayor interés por instrumentos como Bitcoin.
Este movimiento ocurrió mientras los costos de financiamiento estadounidense de largo plazo permanecían cerca de niveles elevados de las últimas décadas.
El mercado también reaccionó a novedades relacionadas con las reglas para los activos digitales en Estados Unidos.
El 19 de agosto, durante un encuentro con representantes de la industria, el Gobierno estadounidense respaldó el trabajo de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC) para incorporar plataformas de futuros perpetuos a un esquema regulado.
Un día antes, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) había planteado una iniciativa regulatoria orientada a facilitar la emisión de activos digitales y establecer mayor definición para las empresas del sector.
El tamaño del movimiento se observa al comparar los precios de las últimas jornadas. Bitcoin estaba alrededor de USD 64.551 al cierre del 18 de agosto y tres sesiones después había conseguido superar los USD 77.000.
La diferencia supera los USD 12.000 por Bitcoin en apenas tres jornadas, después de varias semanas en las que la criptomoneda se había mantenido alrededor de niveles considerablemente inferiores a los máximos registrados durante 2025.
Los factores identificados no responden a un solo acontecimiento. La recuperación coincidió con mejores condiciones financieras, menor presión del dólar, expectativas regulatorias y el cierre masivo de apuestas bajistas.
La combinación llevó nuevamente a Bitcoin a aproximarse al nivel de USD 80.000, luego de haber estado por debajo de USD 65.000 apenas días antes.